martes, 18 de abril de 2017

Creando un juego nuevo

 Como habréis observado los lectores asiduos de Simplemente Motos, este 2017 estamos repasando la historia de motocicletas míticas en la historia de las dos ruedas que tuvieron en común que salieron a la venta en 1987, motos que marcaron un antes y después en sus segmentos o campos de acción tales como la FZR 1000 de Yamaha o la RC-30 y la Transalp de Honda.
 Pero sin duda la moto que comenzó su andadura por el mundo ese año 1987 y que con el tiempo tanto ella como su descendencia demostraron convertirse en uno de los mejores y más completos modelos de producción, por no decir la mejor moto de calle fue la Honda CBR 600 F.

 La CBR 600 F llamada sólo Hurricane en EE.UU se presentó a principios de 1987 junto a sus dos hermanas mayores la CBR 750 F y la CBR 1000 F, y tal y como escribimos de ella en un artículo anterior, esta nueva saga de motocicletas con motor de cuatro cilindros en línea venían en cierta forma a cubrir dos necesidades de Honda, por un lado tener una gama de motocicletas de alta / media cilindrada más económicas a la línea de la VFR de cuatro cilindros en V, y por otro lado que asimismo sirvieran de moto alternativa o salvavidas a un posible fiasco de la línea de motores en V de las VFR del '86 tal y como pasó con las anteriores VF de 1983. Anteriormente ya habían utilizado este sistema sacando al mercado la CBX 750 F, la última 4 cilindros en línea refrigerada por aire comercializada por Honda, que en cierta forma salvó las cifras de ventas de motos de gran cilindrada para la marca japonesa ante los continuos problemas de fiabilidad de las VF, pero esta vez no se quería apostar por un sólo modelo, y tras más de dos años de estudio, diseño y producción Honda nos enseñaba una completa gama de motocicletas en ese clave año de 1987 para la casa del Ala Dorada.
 La CBR 750 F sólo se comercializó en EE.UU, Australia y parte de Asia, y aunque fue una buena moto fue eclipsada por la VFR 750 F, la CBR 1000 F se convirtió en la reina de las autopistas y de los motoristas ávidos de grandes sensaciones pero que no querían una moto deportiva al uso y la pequeña CBR 600 F se convirtió inmediatamente en una estrella en su categoría, llegando incluso a rivalizar y superar a motos de cilindradas superiores.





...acababa de acuñarse la terminología "como una Honda" o el toque Honda"...















 Lo que primero llamaba la atención de ella eran sus redondeadas líneas de su carrocería integral que recibía el nombre de Aero, al igual que por ejemplo la Ducati Paso, fue de las primeras motos en cubrir totalmente su mecánica con plásticos y la primera en hacerlo para Honda, pero si en la italiana el objetivo de ello era totalmente estético, en la japonesa era más por necesidad. En la concepción y fabricación de la Hurricane se buscaron rebajar al máximo los costes de fabricación y producción, aunque siempre manteniendo los estándares de calidad altos, por lo cual en ella se acabaron los motores visualmente agradables a la vista con tapas pulidas, cromadas o mecánicamente tratadas, así como el tener una limpieza visual en la que no se apreciaran en exceso cables y manguitos, los motores de la Hurricane presentaban un acabado tipo industrial, soso, oscuro y en cierta forma feo, comparada con otras motocicletas, el motor de la Honda al descubierto parecía que estaba falto de piezas o no terminado.

 Aún así el motor de la Hurricane era muy accesible para trabajar en él y su interior estaba perfectamente estudiado, trabajado y mecanizado buscando el máximo de ligereza y fiabilidad mecánica, dando un salto cualitativo importante en calidad de fabricación nunca visto en una moto de gran producción. Su cuatro cilindros en línea de 598 cc estaba refrigerado por agua y tenía 16 válvulas en su culata, tenía encendido por CDI con doble bobina y era capaz de girar a 11000 revoluciones para dar una potencia de 85 cv, 10 más que su más directa rival, la Kawasaki GPZ 600 de 1985. Se alimentaba a través de una batería de cuatro Mikunis de 32mm y respiraba por medio de un escape tipo 4 en 1, consiguiendo una velocidad punta por encima de los 220 km/h. El chasis de la Hurricane era una unidad perimetral de acero en sección rectangular que colocaba el motor bastante bajo, pero respetando todavía una generosa distancia libre al suelo, consiguiendo así una moto baja y con gran capacidad de maniobrabilidad, en su horquilla montaba una unidad convencional Showa de 37 mm de diámetro de barras y el sistema Pro-Link trasero con monoamortiguador, sus frenos, considerados de lo mejor en su época, era una pareja de discos fijos perforados de 276 mm con pinzas de doble pistón y un single trasero de 218 mm con pinza simple. Con el tiempo se observó en sus frenos uno de los puntos flacos de la Hurricane, no por calidad sino por disposición, sus discos fijos delanteros en caso de usos continuados y agresivos podían llegar a alabearse produciendo molestos rebotes a la hora de frenar, esto junto con algunos problemas con la bomba de gasolina en las primeras series son los únicos problemas reseñables que tuvieron las Hurricane en su vida comercial. Terminando con la parte ciclo en Honda decidieron optar por la nueva configuración de usar llantas de 17" en ambos ejes con neumáticos 110/80 del. y 130/80 trasero, alejándose de la tendencia del momento de llantas pequeñas de 16" o combinaciones de estas con grandes llantas de 18" traseras.
En su ergonomía se usó un amplio sillín de dos plazas y unos semimanillares por encima de la tija que conseguían una posición de conducción deportiva pero no extrema, suficientemente confortable para hacer largas tiradas encima de ella y amable con el pasajero, y su nuevo cuadro de relojes analógico era muy completo, con indicadores luminosos varios y dos grandes esferas con el cuentakilómetros y el cuentarevoluciones, sus acabados sin ser lujosos eran correctos y su suavidad de conducción algo nunca visto hasta la fecha en una moto de su categoría, acababa de acuñarse la terminología "como una Honda" o " el toque Honda".











Honda acababa de dar con la tecla....










 El gran éxito de esta moto fue que la unión de todos estos elementos en los que ninguno sobresalía de entre los demás conseguían un gran conjunto compacto y homogéneo que hacían de la CBR una moto que daba muy buen resultado en cualquier aspecto de uso, Honda acababa de dar con la tecla y había conseguido una moto que te llevaba al trabajo de lunes a sábado y te hacía ganar carreras los domingos. Ejemplos de ello los tenemos en sus medidas y peso, pequeña y redondeada con un peso en vacío de 185 kg, los mismos que la deportiva Suzuki GSXR de 1985 sin tener que utilizar chasis de aluminio y otros materiales exóticos; su potencia,  hacía 10 cv más con 10 kg menos que la kawasaki GPZ 600, y su deportividad en la pista, en su primera temporada de carreras en el AMA Supersport,  el campeonato nacional más importante de la época, ganó todas las carreras alcanzando el título con una preparación mínima que básicamente consistía en el cambio de neumáticos y aligeramiento de peso quitando todo lo superfluo para circuito. Sin duda una moto que tenía muy bien integrados todos sus componentes.

 Tal vez la descripción más certera de esta moto fuera la que me hizo hace muchos años un conocido cuando me vió montado en mi CBR del '89,  adiestrador de perros de profesión, me dijo que la CBR era como un pastor alemán, no era el primero en nada pero siempre era el segundo en todo.
En su presentación muchos medios especializados la catalogaron como la mejor moto japonesa de todos los tiempos y se empezaron a vender a millares por todo el mundo, excepto en Australia y Méjico, donde por razones ilógicas de los importadores se vendía la extraña versión de 498cc, la CBR 500 F.

 Comenzando su producción con el nº de chasis JH2PC190*HM000001,  se mantuvo inalterada durante 1988 y 1989, cuando perdió su nombre de Hurricane para los EE.UU y pasó a llamarse CBR como en el resto del mundo, aquí es cuando los entendidos consideran que empieza la serie F1. Para 1990 recibe su única evolución para recargar fuerzas ante las nuevas rivales aparecidas, las FZR de Yamaha, la GPX de Kawasaki y la GSX de Suzuki, Internamente recibe nuevos pistones, cámara de combustión y una mayor relación de compresión, nueva carburación y configuración de encendido, un nuevo 4 en 1 de acero inoxidable, ajustes en la suspensión delantera y una maneta de freno regulable, con estos cambios ahora gana 10 cv más al mismo rango de revoluciones, quedándose a las puertas de la centena de cavallos con una cifra de 95 a 11000 rpm.
Un año más tarde Honda vuelve a dar una vuelta más de tuerca y saca al mercado una moto casi totalmente nueva pero totalmente igual en concepto y uso, la CBR 600 f2, y la historia sigue y sigue hasta este 2017 donde las duras normativas anticontaminantes Europeas y las aún bajas cifras de ventas por la larga crisis han dado fin a tan larga saga de magnificas motos.
 Si dais algún vistazo por alguna página de motos de segunda mano veréis que todavía hay muchas unidades de la primera serie de la CBR en venta, y la mayoría en un estado más que aceptable para su edad, sin duda fueron unas motos muy bien construidas a las que si no se les daba mal trato aposta te duraban para toda la vida.

 CBR (Cycle Bike Racing) 600 f Hurricane, sin duda ella no cambió las reglas del juego ni las escribió nuevas, simplemente creó un juego nuevo.





Basado en conocimientos y vivencias propias.

martes, 21 de marzo de 2017

30 años de deportivas de doble propósito

Volvemos a encontrarnos en la maravillosa, excepcional e importante década para la motocicleta de los años ochenta del pasado siglo XX. En Europa desde principio de la misma corre una nueva tendencia entre los motociclistas sobre todo de los países del centro del Viejo Continente que consiste en adaptar al uso asfáltico a las monocilíndricas japonesas de media cilindrada de corte campero, convirtiéndolas en excelentes motos para viajar por su ergonomía y comodidad, aunque eso si, penalizadas por sus cortas prestaciones para las carreteras generales y autovías. Sin duda el gran impulso a esa tendencia fue la aparición de la BMW R 80 GS en 1981, ella abrió el nuevo segmento de motos polivalentes de corte trail con grandes depósitos y pantallas altas, motos como las Yamaha XT 500/600 se vieron pronto por todas partes con estas transformaciones, y en contra de los que piensa la mayoría, no por imitar la imagen de las motos que competían en el reciente rally París-Dakar, que por aquellos años no tenía todavía el conocimiento y popularidad de la que ahora goza.
Yamaha precisamente fue la siguiente marca en seguir más o menos los pasos de BMW, y en poco tiempo dispuso en sus tiendas de la XT 600 Ténéré, de corte más campero que las BMW, de la que en poco tiempo se vendieron miles de unidades en toda Europa.



....partiendo de cero o a partir de un modelo ya existente.....como la XLV 750 R, bicilíndrica en V grande y pesada...









La veda se había abierto, a la propuesta de Yamaha las demás fábricas japonesas respondieron con modelos como la XL 600 M de Honda, la DR 600 Djebel de Suzuki o la KLR 650 de Kawasaki. Por el lado Europeo podíamos ver ejemplos como la preciosa Atlas de Laverda o las Dakota 500/350 de Gilera por citar algunos ejemplos, pero al igual que la Yamaha, todas estas motos eran de corte todavía demasiado off road para el uso que la mayoría de futuros clientes les darían y en Honda le estaban dando vueltas a la cabeza para obtener un producto nuevo que cubriese las necesidades de esos motociclistas que querían una moto de media cilindrada con aptitudes camperas pero que se defendiera por el asfalto casi como una motocicleta 100% asfáltica.



VT 500 Ascot....de lineas escuetas copiadas de las máquinas oficiales del Flat Track del AMA










El nuevo proyecto tenía dos puntos básicos que cumplir para llevarse a cabo, el primero que el motor, aunque seguiría siendo de media cilindrada tendría que ser bicilíndrico para soportar mejor las largas tiradas por carretera y con equipaje a cuestas, el segundo punto era una gran autonomía y algún tipo de carenado protector que no dificultase las maniobras de la motocicleta a la hora de aventurarse por pistas o senderos de tierra.
Otro punto a tratar era si crear una moto partiendo de cero o basarse en algún modelo ya existente, y mirando el panorama había dos referencias claras para Honda, por un lado la XLV 750 R creada por Honda France, gran bicilíndrica en V pesada y con líneas de moto campera con su guardabarros alto,  y por otro lado el modelo del mercado americano VT 500 Ascot, una ligera bicilíndrica en V de 491 cc de líneas escuetas copiadas de las máquinas oficiales de Flat Track del AMA Norteamericano. Ni una ni otra, cogieron lo mejor de las dos y para 1984 ya había un primer prototipo con guardabarros alto y parte ciclista proveniente de la XLV 750 R y con motor de la VT Ascot. Este prototipo después de las primeras pruebas se aumentó de cilindrada a los 600 cc y se le dotó de un carenado envolvente,  manillar sobre silent blocks y doble salida de escape en alto por su lado derecho entre otras cosas. Cuando saliera al mercado sería la nueva estrella del segmento de las trail medias asfálticas que con los años sentaría cátedra en el mundo de la motocicleta, ¿el nombre de esta futura moto?, Honda XL 600 V, popularmente conocida después por su sobrenombre, Transalp.
La XL 600 V Transalp en contra de sus rivales que tomaban nombres de regiones africanas, recibía su apelativo de los populares rallyes touring en los Alpes, donde miles de motociclistas con sus trail monocilindricas acudían año tras año. La Transalp tenía unas preciosas líneas deportivas gracias a su carenado anclado al chasis, siendo este un doble cuna de sección rectangular, su horquilla era una convencional de 41 mm de diámetro con 200 mm de recorrido, detrás portaba un basculante de sección rectangular con un monoamortiguador con sistema Pro-Link con 190 mm de recorrido, llantas con la novedosa disposición tangencial de sus radios,  disco de freno delantero, tambor trasero y neumáticos de corte trail en medidas 90/90-21" y 120 (130)/ 90-17".
La estrella del conjunto, su motor, era un bicilíndrico en V a 52º en sentido de la marcha de 583 cc con 3 válvulas por cilindro, dos de admisión y una de escape, tenía el cigüeñal desfasado para evitar vibraciones, una caja de cambio de 5 relaciones, depósito de gasolina de 18,5 litros y se alimentaba a través de dos Mikunis de 32 mm entregando una potencia de 50 cv a 8000 rpm con una velocidad máxima de 175 km/h.
Con la Transalp se inauguraba una nueva categoría de motos deportivas mixtas o de doble propósito, como les gustaba a los de Honda publicitarla tras su presentación en 1987 hace ahora 30 años, apareciendo los primeros ejemplares homologados en Francia en febrero de ese 1987.   Rápidamente se convirtió en líder de ventas y pilló a toda la competencia a contrapié, que tardo en reaccionar a la polivalente Honda, de hecho ni siquiera en la industria auxiliar pudieron tener en un tiempo corto elementos accesorios a la motocicleta tales como cúpulas o maletas adaptables.
La Transalp en marcha era una moto de prestaciones prácticamente igual a la competencia pero con el plús de la fiabilidad con los kilómetros por su cilindro de más, pero al igual que las monocilíndricas a la hora de viajar a dúo o con equipaje también pecaba de ir justa de prestaciones, también sufrió críticas por sus frenos considerados algo escasos y una iluminación algo débil y a pesar de su cigüeñal desfasado las vibraciones en marcha eran apreciables a regímenes de uso medios o altos. Pero sus terminaciones y su completo cuadro con tacómetro, temperatura, luces de testigos varias marcaban un plús de calidad y diferencia con el resto de la competencia.




....inauguraba una nueva categoría de motos deportivas mixtas o de doble propósito...








La Transalp se ha mantenido en el catálogo de Honda durante estos 30 años ininterrumpidamente. En principio se fabricaba en exclusiva en japón para todo el mundo, existiendo una versión de 400 cc para el mercado interno nipón. En 1988 se traslada su producción a los EE.UU coincidiendo con la comercialización del modelo allí, en sucesivas actualizaciones recibió nuevas ópticas, líneas de carenado y freno de disco trasero, cuadro de instrumentos, etc. En 1997 su producción pasa a Honda Italia y en el año 2000 sufre su primera modificación a nivel de motor cubicando ahora 647 cc.
En 2005 pasa a producirse en España y en 2007 su motor sube hasta los 680 cc (XL 700 V).
Sin duda la Transalp ha sido y es un modelo clave y exitoso en la historia de Honda y del motociclismo en general, ¿quién no conoce que es una Transalp?....

Basado en textos de Motorcyclespecs.co.za, motorcycleclassics.com, motosclasicas80.com, wukipedia y conocimientos propios.

domingo, 29 de enero de 2017

...Para esos pocos que saben apreciar lo mejor que ofrece una moto deportiva...

  Como supongo que tod@s sabemos, en la casa Honda si por algo se han caracterizado es por su defensa a ultranza por las mecánicas de 4 tiempos tanto en el mundo de la competición como en los modelos de producción,. Aunque en su historia también han tenido motocicletas de gran éxito con motores de 2 tiempos, su producción se limitó a motocicletas de pequeña cilindrada y en competición su utilización fue debida sólo por la necesidad de ser competitivos hasta que finalmente se consiguió erradicar los humeantes cilindros con agujeros de todas las categorías del mundial.

 En el apartado de las motocicletas de competición en Honda curiosamente, y siempre hablando de motores de al menos dos cilindros, ha existido una sola disposición de motor tanto en 2 como en 4 tiempos desde la aparición de la NR 500 en 1979,  el de los cilindros en V. En los 2 tiempos se buscaba con esta disposición el conseguir un motor  más estrecho y conseguir así el área frontal lo más reducida posible en sus motos, en las mecánicas de 4 tiempos aparte de este efecto se buscaba aunar lo mejor de las mecánicas en dicha disposición, que conseguían unas excelentes marcas en recuperaciones desde bajas revoluciones y lo mejor de las mecánicas de cilindros en línea, que conseguían regímenes de giro altos y por consecuencia, mayor potencia. Con estas mecánicas en V Honda ha tenido exitosas motos tanto en 2 como en 4 tiempos, destacando las NSR 500 2t por un lado y nuestra protagonista de hoy por otro, la VFR 750 R , alias RC-30.







...Para esos pocos que saben apreciar lo mejor que ofrece una moto deportiva...







 Como hemos comentado Honda comenzó su camino en los motores en V con la aparición de su NR 500 de 4 tiempos en 1979, que si bien no consiguió resultados deportivos destacables fue una auténtica escuela a nivel tecnológico y mecánico para Honda en la siguiente década. Siguiendo con los motores de válvulas en 1982 Honda sorprende a todo el mundo con su enorme FWS 1000 R, una moto de competición equipada con un motor de 4 cilindros en V de 1025 cc y cerca de 160 cv de potencia. Esta moto ya no equipaba la tecnología NR de pistones ovales pero seguía siendo un motor de competición que utilizaba materiales exóticos como el titanio, el carbono, el magnesio o el aluminio. La FWS sólo compitió en los EE.UU dónde se llevó el título de F1 y consiguió podio en la Daytona y en el viejo continente fue tan sólo le fue confiada a Joey Dunlop para hacerla volar en el TT de Man.

 Para 1983 la AMA restringe la cilindrada de los motores de cuatro cilindros a 750 cc y  Honda diseñó la primera VF 750 F, personalmente considerada como la primera sbk moderna, para competir en el AMA Superbike F1, y en el apartado de competición pensando en el mundial de TT-F1 y las Road Races inglesas construye la RS 850 R, que abandonaba el V4 de distribución por engranajes de la FWS 1000 por la versión de calle de la VF 750 F con distribución por cadena pero aumentada de cubicaje hasta los 858 cc y 135 cv de potencia para poder hacer frente a las 1000 cc de Suzuki y Kawasaki.
 En 1984 la FIM también implanta el límite de los 750 cc para las motos de 4 cilindros en el TT-F1 y por ello Honda rediseña su moto dando lugar a la RS 750 R. Esta moto cuenta también con una versión potenciada del motor V4 de la VF 750 F que en su configuración de carrera estandar tenía unos 132 cv y en su versión para carreras de resistencia disminuía su potencia a unos 120 cv. Su chasis y suspensiones provenían directamente y con muy pocas modificaciones de la NS 500 del mundial de motociclismo y pilotada por pilotos de la talla de Joey Dunlop, Roger Marshall, Patrick Igoa y Gerard Coudray se hizo con los títulos de TT-F1 y resistencia, y copó al completo el podio de las 8 Horas de Suzuka.




...volvió a dominar para Honda las competiciones de TT-F1 y Resistencia...











 1985 fue un año clave en la evolución de los motores V4 en Honda, la VF 750 F había sido retirada de producción por sus excesivos problemas de fiabilidad que estaban empañando la imagen de motos fiables de Honda, pero en el mundo de la competición seguían ganándolo todo con estos mismos V4 movidos por distribución de engranajes. En Japón estaban trabajando en la nueva generación de V4 de calle movidos por dicho sistema y con sus culatas y árboles de levas revisados y mejorados, sería la serie VFR 750 F, presentada al público después del Bol D'Or de ese año. Por este motivo la versión de competición de Honda sería más que nunca lo más parecida posible a la versión de calle, cambiando su nomenclatura RS por la de RVF 750 R.
 La RVF al igual que su antecesora de 1984, equiparía un chasis y suspensiones practicamente idénticas a la de su hermana del campeonato del mundo de velocidad de 500 cc, la NSR 500, y con su liviano peso de 152 kg en vacio volvió a dominar para Honda las competiciones de TT-F1 y Resistencia, ganando ambos títulos. Como curiosidad, en la prueba de las 8 Horas de Suzuka de ese 1985, Honda América presentó una RVF con  un basculante monobrazo, el primer diseño de Honda fruto de su acuerdo de patentes con equipo ELF Competición del mundial de velocidad.
 Para 1986 se movían muchos asuntos en los despachos de la FIM y se veía en el horizonte un futuro campeonato mundial para motocicletas de serie potenciadas, dejando atrás los días de gloria de los sofisficados y caros prototipos de fábrica de la TT-F1. Ese mismo año Honda comienza a comercializar la nueva VFR 750 F, que muestra un gran salto cualificativo y mecánico con respecto a la antigua serie VF, y en secreto comienza el proyecto de construir una versión de carreras matriculable de la misma moto. Cuenta la rumorología que el propio señor Honda en persona quería construir una moto de calle de 750 cc y motor V4 que fuese el máximo exponente tecnológico de la marca y que con sólo quitar los accesorios correspondientes fuera totalmente competitiva en circuito, o sea, que en un futuro campeonato de motos de serie, la moto de Honda fuera ya toda una moto de carreras con matrícula.
Se construyeron una pequeña serie especial de 6 unidades de la VFR 750 F apellidadas 6X que tenían la parte ciclo de la RVF y un motor potenciado con válvulas de titanio, cárteres de magnesio y carburadores de compuerta plana entre otras modificaciones que entregaba 135 cv a 11000 rpm. Wayne Gardner fue el primero en pilotarla en una prueba del japones de TT-F1, barriendo a la competencia y bajando su mejor tiempo personal en 1,5 s, posteriormente dos unidades fueron entregadas a Joey Dunlop y a Geoff Jonhson para ser evolucionadas en las Road races y otras dos fueron a los EE.UU al equipo Honda Muzzy para ser pilotadas por Fred Merkel y Wayne Rainey.

 LLega 1987, hace ahora 30 años Honda presenta una moto que representará un antes y un después en su historia, -" para esos pocos que saben apreciar lo mejor que ofrece una moto deportiva"-, rezaba en una pequeña placa en el chasis doble viga de aluminio de la Honda VFR 750 R, más conocida por su código de fábrica RC-30. Esta moto supone la primera gran parada del largo viaje de los motores V4 de Honda desde la aparición de la NR 500 en 1979. Con la RC-30 Honda decía restaurar su orgullo corporativo después de la debacle de la serie VF y se preparaba totalmente para el nuevo mundial de motocicletas de serie denominado Mundial de Superbikes, que empezaría en 1988 y que mandaría a la historia a los prototipos de las TT-F1.



Con la RC-30 Honda decía restaurar su orgullo corporativo después de la debacle de la serie VF...













 La competencia fue cogida con el pie cambiado, Suzuki contaba con su GSXR con tres temporadas ya a sus espaldas y que aunque más potente, ya no era la esbelta figura de 1985, Kawasaki tenía en la categoría a la GPX 750 R, totalmente desfasada frente a la Honda por sus ruedas estrechas y su chasis de acero de sección redonda tipo doble cuna, prácticamente una moto de generación anterior a la Honda y Yamaha jubilaba a toda prisa su FZ 750 para dar paso a la FZR 750 y posteriormente ya en 1989 dar sólida respuesta con la 0W-01. Por parte europea la única rivalidad provenían de las motos de Bimota con motor Yamaha y Ducati que tenía en plena ebullición el proyecto que daría paso a la 851.
 La RC-30 copiaba casi en su totalidad las líneas de su hermana la RVF, colín monoplaza incluido, y por si había alguna duda en su depósito de gasolina rezaba un adhesivo con la frase " Operator only, no passengers ". Su motor V4 a 90º de 748 cc con bielas de titanio, 16 válvulas y cigüeñal calado a 360º, por cierto, más ligero incluso que el de la RVF, entregaba según fábrica 112 cv a 11000 rpm, una potencia en línea con la de sus rivales, pero con una mejor forma de entrega y sobre régimen. Su embrague era del tipo One Way, deslizante, con seis relaciones bien escalonadas aunque con una primera marcha famosamente recordada por su largo desarrollo de hasta 120 km/h. Sus frenos delanteros eran unos enormes Nissin de 310mm con pinzas de la misma marca de cuatro pistones y una horquilla de 43 mm de diámetro directamente extraida de la versión ´87 de la RVF de Gardner en Suzuka, llantas ligeras de 17" y 18" para neumáticos radiales en medidas 120/70-17 y 170/60-18 y su más reconocible y bello rasgo se encontraba en su enorme y precioso basculante monobrazo. Todo el conjunto se remataba con un bello y ligero silencioso y escape realizados en acero inoxidable.
 En la RC-30 todo estaba pensado para y por la competición, desde el cierre rápido del eje de rueda delantera en su horquilla al pasador  que ejercía de sello en la tuerca del buje trasero o sus radiadores curvos.
Con una relación peso/ potencia de 2,2 cv/ kg y su precio en España en aquel entonces de unos 2.100.000 ptas, unos 12.650 € de hoy día, casi doblaba por precio a algunas de sus rivales y a pesar de ello la lista de compradores crecía sin para, y de las 1000 unidades inicialmente previstas finalmente Honda construyó muy a su pesar unas 2400 hasta 1991. Estas motos a pesar de su precio eran de nulo beneficio económico para Honda, ya que de ajustar los precios a sus verdaderos valores económicos y sumarle el hecho de que eran montadas escrupulosamente a manos por HRC el precio real de venta a la calle tendría que haber sido todavía bastante más alto.
La RC-30 pronto comenzó a cosechar campeonatos y victorias por todo el mundo en manos de muchos pilotos, todo el mundo quería una RC-30 para correr y en el recién creado mundial de Superbikes el piloto norteamericano Fred Merkel se hizo con el título mundial a la primera, título que revalidó con la misma RC-30 en 1989. Los objetivos marcados por Honda se habían cumplido a la perfección, tenían el título de SBK y sus VFR F/R eran las motos más codiciadas por todo el mundo.


 Basado en textos de motosclasicas80.com, VFR-Japon.com.ar, Sydfynmc.dk, Wikipedia, motosmagazine.com y conocimientos propios.

miércoles, 4 de enero de 2017

La moto de la década.

 Como ya hemos comentado, hablado, escrito e ilustrado muchas veces en este blog y en la página de facebook de Simplemente Motos, sin duda la década de los ´80 del pasado siglo XX fue la más importante en la historia del mundo de la motocicleta en todos los sentidos, deportivo, mecánico e ingeniería y en mercado y ventas. Durante esta década surgieron multitud de innovaciones e inventos en las motocicletas de calle o de competición que sentaron las bases de lo que hoy entendemos básico en la concepción general de una motocicleta ya sea de carretera o de campo.
 Algunas de estas innovaciones se perdieron con el tiempo bien por ser demasiado adelantadas a su época o por no ser tan efectivas o necesarias, otras ya se habían inventado antes pero durante esa década se asentó su uso y otras muchas simplemente se han vuelto en algo habitual de ver en cualquier motocicleta. Durante esos años se generalizaron el uso de las llantas de aleación de 17", los frenos de disco en ambos ejes, flotantes a poder ser, los monoamortiguadores e incluso las horquillas invertidas, los motores de cuatro en línea multiválvulas refrigerados por agua (MJU), los chasis tipo Cobas, aparecieron los neumáticos radiales, el ABS y la inyección (ya vista en algunos modelos de los '70), se vivió la fiebre de las motos turbo, aparecieron los primeros embragues antideslizantes y así podíamos seguir un rato....
 Much@s pensaréis seguramente algo diferente, seguramente diréis que las décadas de los '00 y los '10 del presente siglo han traído multitud de nuevas tecnologías, efectivamente, telemetrías, hardwares, centralitas y otras soluciones de ingeniería informática como los aceleradores electrónicos, mapas de gestión, anticaballitos, control de tracción, etc... pero a fin de cuentas nada mecánico, es decir, la evolución del siglo XXI ha sido la de la aplicación de la electrónica sobre los avances del pasado siglo XX.
 Esta parrafada viene para que entendáis lo que supuso nuestra protagonista de hoy en el mundo de la motocicleta cuando vino al mundo y lo que influyó en el resto de fabricantes a nivel mundial en la evolución de sus motocicletas en los siguientes años. Nuestra protagonista, que cumple 30 años este 2017, fue nombrada moto del año ese 1987, y su primera evolución de 1989 recibió el título de "Moto de la Década", casi nada....hoy hablamos de la Yamaha FZR 1000 Génesis.






... evolución directa de sus dos mejores motocicletas de competición en circuito cerrado.... 







 El año 1987 podríamos decir que es el inicio del Imperio del Japón, siglas que nos son familiares acaban de aparecer en el mercado o llevan muy poco tiempo en él, la Kawasaki GPZ 600 abrió el mercado de las supersport en 1985 que en 3 años se completó con siglas tan famosas del resto de fabricantes japoneses como son CBR, FZR, GSX o GPX de la misma Kawasaki. En las 750cc otro mismo, el futuro campeonato mundial de superbikes que sustituirá a las TT-F1 da lugar a siglas como VFR, GSXR, FZ y GPX y en el segmento de las motos de litro o más ese 1987 tenemos las potentes y terroríficas GSXR 1100 y GPZ 1000 RX , grandes y pesadas, y la no menos potente CBR 1000 F de Honda, de carácter más sosegado.

 Yamaha presentó la FZR 1000 Génesis en el Salón de Colonia de 1986 con el fin de comercializarla en 1987. Fruto del estudio y evolución directa de dos de sus mejores motocicletas de competición en circuito cerrado, la YZF 750  de resistencia y la YZR 500  de velocidad.
 De la YZF 750 de resistencia toma la base de su parte motriz, un cuatro cilindros en línea refrigerado por agua con los cilindros inclinados hacia adelante 45º y con una culata de 20 válvulas, cinco por cilindro repartidas con el esquema de tres para la admisión y dos para el escape, este concepto de motor fue estrenado en 1985 por la FZ 750 y permite un mucho mejor rendimiento volumétrico en la combustión del motor a altas revoluciones. A partir de 1987 todas las motocicletas de Yamaha con culata de 20 válvulas y cilindros inclinados recibirán el nombre de Génesis. Este sistema permite una admisión de la mezcla de combustión mucho más directa y rápida, al estar los conductos de admisión en posición casi vertical, y por otro lado y no menos importante, que esa mezcla sea más fría cuando entra en los cilindros, al no circular en paralelo sobre el bloque motor en una configuración tradicional en la disposición de los carburadores. Estos por cierto eran una batería de cuatro Mikunis BDS de 37 mm. con la caja de aire situada encima en el lugar habitual del depósito de gasolina, que recibía un chorro de aire fresco a través de dos mangueras que provenían del frontal de la moto, sistema bautizado por Yamaha como FAIS (Fresh Air Intake System)
 Por otro lado toma de la YZR 500 del mundial de velocidad su nuevo bastidor y su sistema de suspensión trasera, estrenando un novedoso chasis de aluminio tipo Cobas denominado Deltabox con un peso total de sólo 12,5 kg y el ya famoso sistema de monoamortiguador trasero montado sobre bieletas denominado Monocross con un basculante de generosas dimensiones.
Para los frenos y ruedas se estrenaba un generoso juego de discos delanteros de 320 mm de diámetro con pinzas de dos pistones y las llantas eran unas preciosas unidades de tres palos en medidas de 3.50x 17" la delantera y 4.50x18" la trasera para modernos neumáticos radiales de medidas 120/70-17 y 160/60-18 respectivamente.





... todas las motocicletas Yamaha con culatas de 20 válvulas y cilindros inclinados recibirían el nombre de Génesis







 La Génesis como enseguida se conoció daba un peso en báscula con todos los llenos entorno a los 240 kg, siendo más liviana que sus competidoras de cilindrada. Con sus 989 cc la Génesis ofrecía una potencia de 135 cv a 10000 rpm y una velocidad máxima por encima de los 250 km/h reales y unas cifras de aceleración y recuperaciones iguales o superiores a sus rivales.
Pero lo mejor de la Génesis era su conducción, por primera vez Yamaha ( y antes que otros), ofrecía una moto de gran potencia y cilindrada que no necesitaba de llevarla siempre a altas vueltas para conocer sus virtudes, el motor de la Génesis con sus caja de 5 velocidades con una primera larga y sus marchas centrales bastante juntas ofrecía una línea de potencia limpia y sin baches o tirones desde la parte baja del tacómetro hasta la zona roja a 10500 rpm.
Este motor, como hemos comentado, estaba derivado del de la YZF de resistencia y a pesar de su cubicaje tenía medidas y pesos inferiores al de algunos motores de la competencia de inferior cilindrada, incluso si lo comparáramos con el primer Génesis de Yamaha, el de la FZ 750 de 1985, su conjunto de pistones, segmentos y válvulas era más ligero que en el de la 750.
Típico de su época, en la Génesis pilotabas dentro de ella y no encima de la moto, contabas con una generosa cúpula que te escondía de la inclemencias del tiempo o de algún bicho despistado y no tenías que ir con el cuello estirado hacia arriba como una tortuga para ver lo que se aproximaba por la línea del horizonte. Sus suspensiones, secas a poca velocidad, algo por otra manera lógico en una moto deportiva, mantenían la compostura en conducción alegre por carretera abierta a pesar del peso y potencia a soportar,  algo impensable pocos años antes sin tener que invertir dinero extra en ellas. Sus freno sin embargo, especialmente el delantero, siempre adolecieron de un raro tacto, más bien como si no tuvieran tacto precisamente, aunque si estuvieran bien de potencia, un defecto que con el tiempo sus propietarios solventaban cambiando tanto bomba como pinzas de freno.
Otro defecto con el tiempo se presentó en la pipa de dirección del chasis, por la mala calidad del material utilizado en su fabricación las pistas de los rodamientos se ovalaban produciendo un mal giro e imprecisiones en la dirección como podéis imaginar.






                         ..... lo mejor de la década estaba en ella...



Aún así la Génesis sin duda era la más deportiva y completa de las cuatro grandes motos de litro japonesas que dominaban el mercado, era la más compacta y la que mejor funcionaba en conjunto de todas y muy pronto se convirtió en la referencia del mercado, una moto con la potencia de las 500 de GP o de las 750 de resistencia que podías conducir plácidamente por tu carretera favorita, estrujar en tu puerto de montaña de referencia o  domar en una jornada dominical en un circuito.
La Génesis reunía en ella las mejores soluciones técnicas de la época, desde su tecnología de motor a su chasis pasando por sus modernas llantas y neumáticos, frenos de grandes dimensiones, postura de conducción, equipamiento, iluminación o lineas de carrocería, lo mejor de la década estaba en ella.
La FZR 1000 Génesis fue coronada como moto del año en 1987, y para 1989 recibió la primera de sus evoluciones, entre la que destaca el sistema Exup de válvula de escape que daría nombre a toda la saga de las FZR 1000 hasta 1995 cuando fue sustituida por la defenestrada Thunderace, pero esto es otra historia.
 Esta Exup de 1989 recibió el premio de la Moto de la Década, premio al que ahora visto ahora con la lejanía de los años se le da más valor viendo todo lo que sucedió en aquella década de los '80


Basado en textos de Wikipedia, motorcyclespecs.co.za, topspeed.com, moto.it, classicmotorbikes.com, yamaha-1000-fzr.com y conocimientos propios.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

De un Peugeot 104 a correr en Montjuïc en una afeitadora

El mundo de la motocicleta puede dar (y ha dado) muchas vueltas, y ello nos da como efecto muchas historias que empezaron donde menos te lo esperabas y culminaron en otras muchas más historias a cada cual más extraña o de resultados nada esperados.
Esto mismo nos sirve para la historia de hoy, que comenzó en otro país en un consejo de administración que se debatía en cerrar o no su producción de motocicletas, decisión  que entre otras múltiples historias en el tiempo, acabó con una moto que nunca pensarías que competiría en las pistas disputando las Motociclismo Series Formula 1 y ganando el título.

A mitad de la década de los '70 del pasado siglo se debatía acaloradamente en el consejo de administración de BMW si seguir o no con la producción de motocicletas. La producción de estas  apenas representaba el 3% de la producción total de la marca y había dos bandos totalmente enfrentados sobre su continuidad o no, los detractores a su continuidad que argumentaban números de costos, ventas y producción, y los que apostaban por la continuidad con argumentos sobre la imagen de marca y puestos de trabajo. A favor de unos y de otros si bien era cierto que el sector motocicleta en BMW aportaba más pérdidas que ganancias, también era cierto que en muchos mercados, como el de EE.UU, por ejemplo, decir BMW era sinónimo de motocicleta y no de automóvil, y cerrar la fábrica de motocicletas que estaba en Berlín era dejar en paro a un buen número de Berlineses que ya lo pasaban mal en la dividida ciudad por el famoso muro.
Los detractores que eran mayoría por voto no querían ser los malos de la película por tomar la decisión, y dejaron esta fatídica ejecución en manos del sector que estaba a favor de la continuidad, a no ser que encontraran a algún alto directivo de la marca que estuviera por la labor de darle el vuelco a una BMW Motorrad herida de muerte afrontando su liderazgo, y para ello abandonando su cómodo puesto actual dentro de la empresa, y lo encontraron......
La persona que se presentó para tal empresa era Eberhardt  Sarfert, jefe de personal de BMW, Sarfert era motero de toda la vida, de los de ir en moto hasta para ir al baño, era normal verle acudir a su puesto de trabajo en alguna de sus motocicletas en lugar de las lujosas berlinas de la marca como sus compañeros directivos, y aceptó de inmediato el intentar la salvación del departamento de motocicletas. Para ello creó un nuevo grupo directivo de donde resaltarían Josef Fritzenwenger y  Stefan Pachernegg, a la postre junto con Sarfert, alma mater de la nueva BMW Motorrad.







Eberhardt Sarfert, jefe de personal de BMW, era motero de toda la vida, de los de ir en moto hasta para ir al baño...







 Lo primero era desde luego renovar una gama de motocicletas que en muchos sentidos estaba totalmente obsoleta frente a la pujante competencia japonesa del sector. En 1967 cesaba la producción de la monocilíndrica 250 y desde entonces la producción se centraba en las R-50, 60 y 75 de motor Boxer, y en la recién puesta en escena R-90 con 900cc. La tecnología Boxer estaba ya muy anticuada , la gama de motocicletas se veía vieja y si querían que BMW Motorrad fuera imagen de marca al igual que los automóviles debían afrontar una renovación total de tecnología e ingeniería. El renovar el viejo Boxer fabricando un cuatro cilindros se descartó por no querer parecer que se copiaba a Honda y su GL Goldwing, y ya estaba en marcha un proyecto de un tres cilindros en línea de 1000 cc. El proyecto estaba bastante avanzado e incluso se había preparado ya una línea de producción para este motor y su ensamblaje en una nueva motocicleta, pero diversos estudios de mercado hicieron ver que el cambio no sería viable, si se quería sustituir al Boxer debía hacerse con una tecnología y prestaciones al nivel del de las fábricas japonesas, lo que inevitablemente suponía construir un cuatro en línea.

Buscando soluciones, en 1977 Pachernegg y Fritzenwenger fijaron su atención en el pequeño motor del nuevo coche de Peugeot, el 104. Este utilitario montaba un cuatro en línea situado casi en horizontal inclinado a72º,  fabricado en aluminio, de 954 cc, refrigerado por agua y con un árbol de levas movido por cadena. Era la solución perfecta, con la experiencia que tenían en el mundo de la automoción no sería nada costoso adaptar este motor a las especificaciones necesarias para montarse en una motocicleta, tendrían un motor cuatro en línea con el que competir en el mercado pero seguirían siendo diferentes a los demás como pasaba con los motores Boxer. Después de unos cuantos años de trabajo en 1983 se presentaba la nueva moto que daría punto de salida a una nueva gama de motocicletas alemanas, nacía la BMW K100.












Motor de peugeot 104, con cilindros inclinados 72º, refrigerado por agua, simple árbol de levas movido por cadena y 954 cc










Conjunto motriz/transmisión BMW K100, cuatro cilindros en línea a 90º, refrigeración líquida, sistema inyección Bosch LE-Jetronic y transmisión por cardán

  La nueva motocicleta alemana presentaba su nuevo motor de 987 cc refrigerado por agua, con inyección electrónica Bosch LE-Jetronic, siendo la primera moto de producción con este sistema, tenía llantas de 17 y 18", nuevos chasis y carrocería, transmisión por cardán con monobrazo (se puede discutir si fue realmente la primera moto de producción con monobrazo) y una potencia de 90 cv a 8000 rpm. Una moto totalmente nueva hasta el último tornillo con respecto a las viejas Boxer y en consonancia con la competencia en prestaciones y tecnología pero siguiendo su propio camino.

Volviendo a nuestro país, en ese 1983 en Barcelona Jacinto Moriana, (conocido en el panorama motociclista español por su equipo JJ de motociclismo) tenía la concesión de BMW Motorrad y cuando vio la nueva K100 no se lo pensó un momento y le comentó a su socio Antonio Cobas que le parecía la idea de hacer una moto de carreras con la nueva BMW. Cobas, amante de los retos accedió de inmediato y se dispuso a triunfar donde otros habían fracasado antes, hacer una moto de carreras que tiene transmisión por cardán.
El problema de este sistema para la competición se hallaba en la alineación del eje conductor y del eje conducido, al moverse el basculante los ejes se desalinean, alterándose los ciclos de transmisión y dejando de ser uniforma la fuerza a transmitir, ya que los dos ejes dejan de girar a la misma velocidad, dando lugar a rebotes, saltos y vibraciones del eje trasero, movimientos extraños que dificultan en gran medida el pilotaje en carreras.
Otro problema a añadir estaba en los sliks de la época, que por su construcción requerían de suspensiones de largo recorrido, justo lo contrario de lo que necesita un sistema por cardán para su uso en carreras, y por último teníamos el problema de las reacciones de inercia que provocaba el gran peso suspendido del sistema de cardán por si mismo.



122 cv a 9200 rpm, 32 cv más que el motor de serie...









 Cobas empezó de cero utilizando la base única del motor y cardán de serie que pesaba 100 kg juntos, acoplándoles una ligera estructura tubular de 6 kg para hacer las funciones de subchasis, ya que el motor haría de elemento autoportante para suspensiones y dirección. Para el tema de las reacciones del cardán contactaron con Hardy Spicer, especialista en juntas homocinéticas del sector de la automoción, fabricando una unidad especial con la que acabar con el problema de las velocidades de ejes no equivalentes de un plumazo. En el tema de suspensiones se optó por una horquilla convencional Kayaba de 40mm de diámetro proveniente de una Suzuki RG 500 con sistema antihundimiento, un conjunto de bieletas y un amortiguador De Carbón de menor recorrido que el original para la amortiguación trasera, unas llantas Marvic de magnesio de 16" y 18" con sliks de perfiles altos más propios de décadas pasadas cuyas frecuencias de deformación no necesitaban de suspensiones de largo recorrido, se acortaron cotas y geometrías y se reposicionó el motor más alto y ligeramente apuntando hacia arriba en su parte más cercana al eje delantero con el fin de subir el centro de gravedad, no tener problemas de rozar con el suelo en inclinadas y conseguir una moto "todo delante" como le gustaba a Cobas.  En el apartado de preparación de motor, Cobas volvió a confiar en Eduardo Giró, que ante la negativa de BMW y Bosch de facilitarles información sobre los parámetros electrónicos de la moto se centró en una preparación más clásica, un escape 4 en 1, árboles de levas, modificación de curva de avance por medios más o menos artesanales, modificaciones de conductos de admisión y escape y alguna triquiñuela para engañar al limitador del motor, fijado en 8640 rpm hasta subir a unas 9200 rpm donde la preparación de Giró conseguía una potencia cercana a los 110cv. Todo sería transmitido a través de una caja de cambios modificada con relaciones más cerradas excepto la quinta que se mantendría original.
La moto debutó en las Motociclismo Series en el Jarama  en 1984, donde quedó tercera pilotada por Carlos cardús, y posteriormente acudió a las 24 Horas de Montjuïc donde debido a su decoración y patrocinio por parte de la marca Braun de afeitadoras enseguida se ganó ese mismo sobrenombre, la Afeitadora. Se retiró por diversos problemas de vibraciones que afectaban al rendimiento de ciertos elementos electrónicos, básicamente que el motor vibraba en horizontal y las cajas de electrónica, montadas en vertical, se colapsaban pasadas unas 30 vueltas.



Disputó la Motociclismo Series, consiguiendo 6 victorias y el título....







 Después de esta carrera en BMW se interesaron por la moto y Stefan Pachernegg se convirtió en el valedor de la misma frente a la marca, se le dieron a Cobas y Giró la información y material necesarios para poder actuar sobre la electrónica y sobre el sistema de inyección de la moto, y en poco tiempo se consiguieron 122 cv a las mismas 9200rpm, 32cv más que el motor de serie, y todavía lejos de los 130 que consideraba Giró que se podían obtener de este motor.
La Afeitadora, con Carlos Cardús a los mandos disputó el campeonato de las Motociclismo Series , consiguiendo 6 victorias y el título, y sin ninguna avería o deficiencia mecánica.
Con el tiempo la inquieta actividad de Cobas, con varios proyectos en marcha y el apoyo directo a Sito Pons en el mundial de 250 cc le fueron restando tiempo para la evolución de la moto, por parte de los alemanes, Pachernegg quería hacer una corta serie de réplicas de esta moto que serían fabricadas por Bimota, pero su repentina y prematura muerte en 1987 dio al traste con el proyecto, dándose por acabada cualquier idea de seguir evolucionando o pasar a serie la JJcobas K100.

Que vueltas da la historia, de un motor de un Peugeot 104 salió la ganadora de la Motociclismo Series de 1984,



Basado en textos de www.elgeniocobas.com, www.spiegel.de, www.jstokstad.com, www.k100-forum.com, www.motorradonline.de y conocimientos propios.

lunes, 7 de noviembre de 2016

El Black Buffalo de Honda.

 Hoy día disfrutamos de diferentes campeonatos mundiales o carreras de motocicletas de asfalto que despiertan pasiones entre sus seguidores, basicamente son cuatro tipos de competiciones definidas y diferentes; MotoGP con sus dos categorías inferiores, todas para motos prototipos (o prototipos en serie, según como se mire), Superbikes y Supersport para motos de serie potenciadas, el Mundial de resistencia o Endurance como le gustan llamarlo a los apasionados de la especialidad,  partiendo también de la base de utilizar motocicletas de serie y las Road Races, con el TT Man a la cabeza, que cuentan con multitud de seguidores también por todo el mundo y donde se pueden encontrar diferentes clasificaciones para motos de serie o prototipos, con la particularidad, de que como su nombre indica, las pruebas se realizan por carreteras convencionales cerradas al público para la ocasión.
 En dos de estas competiciones se da la circunstancia de que cuentan con pruebas que  tienen tanta notoriedad y popularidad que de por si solas pueden brillar más que el propio campeonato en el que residen, y una de ellas son las 8 Horas de Suzuka.





 ....Han llegado a valorar más una victoria en Suzuka que un título mundial.









 Las 8 Horas comenzaron en 1978 como una prueba en el calendario del campeonato mundial de la extinta TT-F1, antesala de lo que luego sería el campeonato mundial de SBK. En ella, las cuatro grandes marcas japonesas, Honda, Yamaha; Kawasaki y Suzuki, podían hacer correr sus más potentes prototipos y desarrollar tecnologías que en otros campeonatos se hallaban limitadas o prohibidas. Rápidamente esta carrera se convirtió en el evento motociclista más importante del japón, y por lo tanto, en la carrera más importante para  las cuatro grandes marcas japonesas, que han llegado a valorar más una victoria en Suzuka que un título mundial.
Durante todos estos años la carrera ha sufrido algunas modificaciones en sus reglamentos a nivel de fechas y motocicletas admitidas, siendo las más relevantes la restricción de cilindrada de la categoría TT-F1 a 750 cc y su posterior eliminación en 1993 a favor de la categoría de Superbikes con su reglamento para motos derivadas de serie.
Pero también en las 8 Horas participan  otras categorías consideradas menos importantes, como las de motos naked o las categorías para motocicletas tipo prototipos, aunque todos más o menos artesanales, nada de apoyos directos de fábricas.
Estos prototipos hacen perdurar en el tiempo el expíritu de las TT-F1 que reinaron en los primeros años de existencia de esta carrera hasta 1993, año en el que se adoptó la fórmula de las superbikes y dónde podríamos decir que ya existía un abanico de motocicletas de serie que con una pequeña o mediana preparación podían dar buenos resultados a los equipos privados, dejándose de ver preparaciones más o menos artesanales por parte de dichos equipos.

 1985  fue el año de despegue de la prueba nipona, ya que era la primera vez que un campeón mundial de 500 cc disputaría la prueba.  El piloto elegido era Kenny Roberts, que se había retirado de los GG.PP a finales de 1983 pero que se mantenía en plena forma disputando algunas pruebas sueltas en el AMA norteamericano. Este año era el primero en que la cilindrada de las TT-F1 se había limitado a 750 cc y Yamaha competía por primera vez en la carrera  con su nueva FZR 750 R, directamente derivada de su nueva FZ 750 de calle, con su novedosa tecnología Génesis de motores de culatas de 5 válvulas. Honda, por su parte,  disponía de cuatro equipos oficiales a bordo de sus nuevas RVF 750 R, dos oficiales HRC con Wayne Gardner de estrella, el Honda USA con Mick Baldwin como actor principal y experimentando el primer basculante monobrazo de Honda, y el  Rothmans Honda France, que era lider del campeonato mundial de resistencia
Fuera de estas dos estructuras oficiales el único equipo que podía decir algo en carrera era el Yoshimura Suzuki de Schwantz y Crosby, terceros al final.




112 cv a 11500 rpm, 149 kg de peso y una velocidad cronometrada de 269 km/h....




 Y en tal alarde de tecnologías y nombres apareció nuestra protagoniosta, la Honda Dome DCF-1, más tarde llamada Black Buffalo. Esta moto participó inscrita en el Team Dome with Super Monkey  Wacoal, nombre auspiciado por sus patrocinadores ocultando al equipo inglés Lees Racing, fundado por Howard Lees en 1980 y orientado en exclusiva a las carreras del mundial de resistencia. Desde su fundación este equipo contó con algo de ayuda de Honda Britain, a modo de repuestos o incluso cesión de motos oficiales de anteriores años.
En 1985 disponían de dos motos, una Honda VF 750 con piezas HRC subida a 860 cc y una Honda RS 750 reconstruida a partir de una ex RS 850 HRC Marshall/Gardner cedida por Honda Britain.
Pero para la carrera de Suzuka utilizaron otra moto muy diferente. Según parece ser ( no lo tenemos confirmado) Honda le pidió a un pequeño fabricante de coches deportivos de competición llamado Dome que les hicieran un chasis de fibra de carbono bajo sus especificaciones. Dome, empresa fundada en 1975 por Minoru Hayashi en la ciudad de Maihara, contaba con muy buenas relaciones con Honda, de la que se proveía de motores para sus coches desde sus inicios, la empresa del señor Hayashi se había especializado en la utilización de fibra de carbono para la realización de los chasis de sus monoplazas y Honda vió en su cliente la ocasión de poder realizar este "invento".


 Takemura en acción.











Moto expuesta en exhibición en el Bol D'Or de 1985













 El chasis sería un monocasco de amplia anchura que alojaría de forma portante un motor de Honda CBX 750 de cuatro cilindros refrigerado por aire con preparación HRC, por supuesto, que daría una potencia de 112 cv a 11500 rpm para un peso total de la moto de 149 kg, lanzándola a una velocidad máxima cronometrada de 269 km/h.
Para las suspensiones, ruedas y frenos no se usaría nada fuera de lo convencional de la época, pero para las fibras de la moto se utilizó una ligera carrocería aerodinámica que envolvía totalmente la motocicleta dándole un cx muy bajo que favorecía sus velocidades máximas. (Esta carrocería no tenemos claro si también era de fibra de carbono o de elementos plásticos).


 Chasis monocasco en fibra de carbono producido por Dome co.
 


 Black Buffalo por su negra silueta desprovista de su carenado....




 Los pilotos del equipo Lees racing aquel año eran el sueco Vesa Kultalathi y el ingles Matt Oxley, si, el mismo Oxley que hoy día nos deleita con sus libros y artículos de la historia y mundo de la motocicleta y que aparte de piloto semiprofesional, fue entre otras cosas editor de Perfomance Bikes y Moto Grand Prix.
En entrenamientos oficiales el sr. Oxley sufrió un terrible high side que le fracturó un tobillo y obligó su sustitución por el piloto local Hiroo Takemura. Finalmente clasificaron en la posición 55ª para la salida, acabando en 38º lugar en la clasificación final con un total de 156 vueltas al circuito, a 39 de los ganadores de la prueba, Gardner y Tokuno con la RVF 750 HRC.

Desués de esta carrera se le pierde la pista a esta moto, llamada Black Buffalo por su negra silueta estando desprovista de su carenado completo.
No hemos podido al menos desde Simplemente Motos saber si participó en más carreras o si sus experiencias sirvieron para algo en Honda, aunque si intuimos que sus líneas si influenciaron en Honda para los diseños de futuros modelos, ¿Os habeis fijado el aire que le da la Dome DFC-1 a la Honda CBR 600 F1 de 1987?........



 Presentación de los principales equipos de las 8 Horas de 1985



Entrenamientos de las 8 Horas. Minuto 3:24, salida por orejas de Matt Oxley....


Salida de las 8 Horas de 1985. En primer plano de la salida la RVF 750 de Honda USA con el primer basculante monobrazo en una Honda de carreras.













Basado en textos de cutebutevilgirl.blogspot.com.es, howardleesracing.co.uk, dadsvintageads.blogspot.com.es y conocimientos propios. Videos del canal de youtube de teammiyazaki, Thirs 469 y de ICHININOSANSHIROU1

domingo, 2 de octubre de 2016

El Génesis de las superbikes de Yamaha

 El mundo de la motocicleta esta lleno de historias, hechos y curiosidades sin duda alguna, la mayoría de ellas han pasado a la historia de la motocicleta  sin pasar de ser  meras historias simpáticas pero otras si nos paramos a repasarlas con detenimiento podremos ver que se convirtieron en hechos fundamentales para una marca o para el mundo motociclista en general. Ese es el caso de hoy, una historia que comenzó como un plan por si el vecino de al lado te pillaba a paso cambiado y acabó como el pilar fundamental de toda la gama de motocicletas de uno de los principales fabricantes mundiales de motocicletas, Yamaha.
 El año 1985 del pasado siglo XX será siempre recordado en la historia del motociclismo moderno por ser el año de la aparición de la que muchos consideran la primera superbike de calle, la Suzuki GSXR 750, pero también para otros muchos también será recordado por la aparición de la primera superbike moderna de Yamaha, la FZ 750, y de su configuración de motor llamada Génesis, pilar fundamental de todas las Yamaha de media-alta cilindrada desde entonces hasta hace muy pocos años.
 Esta historia nos remonta a finales de los años ´70. A pesar de que Yamaha ya reinaba en el mundial de motociclismo con sus monturas de 2 tiempos, no querían dejar de lado las mecánicas de 4 tiempos y dedicaban bastantes esfuerzos de sus departamentos de competición y diseño a conseguir un motor de válvulas que al menos igualase en prestaciones a un motor de 2 tiempos en igualdad de cilindrada.  Curiosamente este proyecto era idéntico al que estaba realizando Honda, igualar prestaciones entre mecánicas de 2 y 4 tiempos, pero en Yamaha no se decidieron a dar el paso de experimentar en competición directamente como hizo Honda con su NR 500, pero si de seguir adelante con el proyecto por si en Honda lograban con éxito que su 4 tiempos fuera competitivo.

 Los años de estudio y trabajo les habían llevado a ambas marcas a un mismo camino, a igualdad de cilindros y cilindrada la única manera de que un motor de válvulas igualara la potencia de un 2 tiempos era a base de conseguir un mayor número de revoluciones de motor, y para ello debían conseguir la mayor velocidad lineal posible de sus pistones y válvulas. Para conseguir este objetivo debían tener un movimiento lineal que fuese lo más corto posible, lo cual significaba aumentar las áreas de los pistones y válvulas, es decir, a menor movimiento lineal o carrera más superficie, con el fin de conseguir el mayor número de revoluciones posibles conservando la cilindrada necesaria o estipulada.
 En Honda se decantaron con la trampa de hacer un motor de más cilindros de lo que se permitía en los reglamentos  unificando los pistones de su motor, no teniendo que aumentar las áreas de pistones y válvulas y por consiguiente teniendo menos esfuerzos de biela y cigüeñal,  así construyeron su motor de pistones ovales, resultado de unir dos cilindros eliminando el tabique que los separaba, así pues su motor de cuatro cilindros ovales con dos bielas por pistón y cuatro válvulas por cilindro escondía un V8 en toda regla.


  
 ...dedicaban bastantes esfuerzos de sus departamentos de competición y diseño a conseguir un motor de válvulas que al menos igualase en prestaciones a un motor de 2 tiempos...









 Pero en Yamaha tiraron por el camino convencional, fijando el esquema de una carrera corta y grandes áreas de pistones, pero no de válvulas, aquí eligieron el camino de probar con más válvulas de lo convencional, las dos de admisión y las dos de escape, aunando dos conceptos en sus diseños, conseguir mayor velocidad de apertura y cierre de las mismas por su pequeño tamaño y peso, y conseguir una mejor y mayor cámara de combustión por la posibilidad de distribuir sus áreas por la cámara.

  Ante el empeño de Honda con su NR 500 en Yamaha reabren el proyecto de la YZR 1000 0W34, y  empiezan a trabajar con configuraciones de 5 a 7 válvulas, consiguiendo finalmente materializar un motor de 500 cc (OO1V) de cuatro cilindros en V con 4 válvulas de admisión y 3 de escape que rendía 125 cv a 18000 rpm con un techo de 20000 rpm. Si Honda triunfaba con su 4 tiempos Yamaha tendría una respuesta a ello.

 Yamaha ya tenía la tecnología punta en motores de válvulas que necesitaba para bien seguir en la brecha de la competición o para renovar sus productos de calle de media o alta cilindrada que seguían siendo en sus mayoría mecánicas refrigeradas por aire y de dos válvulas por cilindro. Estos dos campos se solventaron en 1983, la nueva reglamentación de la FIM impone una cilindrada máxima de 750 cc y ser derivaba de modelo de producción para las motocicletas de 4 tiempos que participan en el mundial de TT-F1, máxima competición mundial para mecánicas de 4 tiempos, eso significa que una de las carreras más importantes para las marcas japonesas, las 8 Horas de Suzuka, queda fuera de los exclusivos prototipos de fábrica ideados para tal carrera ( y el resto del mundial también, claro), por ello en Yamaha retoman el dormido proyecto del motor 001V y lo reforman para su su nuevo cometido.




 ...este nuevo motor que será la base de la mayoría de los motores Yamaha de los próximos 40 años....






  Lo primero y fundamental en un modelo de producción es que sea una moto fiable y barata de mantener si quieres tener ventas, por ello en Yamaha decidieron abandonar la configuración de 4 cilindros en V del motor 001V en favor de la tradicional de 4 cilindros en línea, dando así lugar al proyecto 001M, también sin duda se tomó esta decisión viendo los malos resultados de fiabilidad que estaban dando las primeras VF 500/750 de Honda. Pero construir una moto de calle pensando en la competición es muy difícil, y sin duda en algún momento hay que hacer sacrificios o concesiones a alguna de las facetas de la moto, la de su uso diario o la de su uso en competición. Pero en Yamaha por aquel entonces estaban muy iluminados y prácticamente los fueron solventando uno a uno los problemas sobre la marcha, el primero sin duda era la mayor anchura del motor 4 en línea, problema que solucionaron colocando el alternador de su ubicación habitual en un extremo del cigüeñal a colocarlo sobre el motor detrás de los cilindros, pero  ¿y los carburadores?, pues ahí viene la singularidad de este nuevo motor que será la base de la mayoría de los motores Yamaha en los próximos 40 años, los cilindros se inclinan hacia adelante unos buenos 45º, consiguiendo colocar los carburadores en el lugar que ocuparían las culatas en un motor con cilindros a 90º y dejando debajo hueco libre para colocar los periféricos, o sea, alternador y motor de arranque. Los cilindros al estar tan inclinados permiten también una nueva distribución del depósito de gasolina y la caja del filtro del aire, que comparten lo que antes sería el lugar de un depósito de gasolina convencional.
  Pero ¿y la culata?, habíamos hablado de la culata de 7 válvulas que había trabajado Yamaha, pero esta presentaba dos problemas para su producción en serie, el primero el costo, una culata de 7 válvulas era muy costosa de producir por mano de obra y materiales, y lo segundo eso mismo, materiales, los empleados para dar resistencia a las pequeñas válvulas y sus delgados vástagos tenían muchos problemas de enfriamiento después del uso del motor, con demasiadas dilataciones que comprometían la fiabilidad, se decidió pues disminuir el número de válvulas a 6, para finalmente decantarse por una culata de 5 válvulas, 3 de admisión y 2 de escape, con bujías situadas en el centro de la cámara de combustión que daban un resultado óptimo en cuanto a trabajo de llenado y vaciado de los cilindros y una fiabilidad excelente, así pues tenemos un motor 4 cilindros en línea bastante estrecho para los estándares de la época, con cilindros inclinados 45º  hacia adelante y culata de 20 válvulas, 5 por cilindro, nacía el concepto Génesis que acompañaría a las Yamahas deportivas de 4 tiempos en las siguientes décadas.

 Con el motor definido faltaba construir la moto a su alrededor, conteniendo costes pensando en su venta como moto de calle.  Se ideó a su alrededor un chasis perimetral de acero con un basculante de aluminio, unas nuevas líneas afiladas que contrastaban con las más redondeadas de las viejas familias XJ, suspensiones modernas pero contenidas en costo y llantas de 16" delante y 18" detrás (la 16" trasera se desestimó porque ya entonces había poca variedad de neumáticos en esa medida tanto en la calle como en las carreras), y pensando también en costes, dejaron el motor al aire sin carenado alguno que lo tapara con su tapas pulidas en un precioso color negro y oro.
 Resumiendo, juntando unos buenos componentes de precio contenido junto a un motor innovador y potente (105cv a 10500 rpm),  Yamaha había puesto en la calle con su FZ 750 el concepto CBR de Honda antes de que esta lo hubiera inventado, una moto deportiva y a la vez amable y confortable con su piloto en la carretera y veloz y competitiva en los circuitos, como demostró en 1986 Eddie Lawson en su victoria en las 200 Millas de Daytona frente a Kevin Schwantz y su Suzuki GSXR 750 y Fred Merkel y la Honda VFR 750 F.


Eddie Lawson vencedor en la Daytona 200 de 1986 con la FZ 750, flanqueado por K. Schwantz #34 y Fred Merkel #1










  La guerra se había desatado, al igual que sus hermanas deportivas de 250/400 cc en Japón, la aparición de la FZ 750 junto a la Suzuki  GSXR 750 en 1985 dio lugar a una evolución de estas motos deportivas de 750 cc muy rápidamente, siendo cada vez estas más y mejores en todos sus aspectos. En 1987 la FZ ya estaba desfasada en Yamaha por su descendiente la FZR 750 aparecida para competir en el nuevo campeonato de SBK, y no hablemos por la posterior FZR 750 RR (0W-01) de 1989, ambas ya con chasis Deltabox, llantas de 17", anchos neumáticos y grandes discos de freno, pero manteniendo la arquitectura original del motor de la FZ 750.
 Aún así la FZ 750 se mantuvo en producción hasta 1991 como la opción turística o menos deportiva de las 750 de Yamaha, incorporando mejoras con los años como llantas de 17", carenado completo o frenos de su hermana mayor la FZR 1000.
 Que curioso que un proyecto alternativo realizado por si la competencia triunfaba en cierto campo, y olvidado en un cajón de algún ingeniero de la marca se convirtiera en el pilar fundamental de las deportivas de 4 tiempos de Yamaha durante las siguientes 4 décadas. Sin duda el génesis de las superbikes de Yamaha.