lunes, 31 de mayo de 2021

¡SOMOS BATALLA!

 Y llegó el día.....

 La VI edición de la batalla de Clásicas en el circuito de Guadix estaba ya en marcha, nuestra única competición al año y de las pocas salidas a circuito que solemos hacer. Este año defendíamos el podio del año pasado, en que acabamos terceros en la categoría Pre-90. El equipo seguíamos siendo los mismos del año pasado, mi hermano Mario J. Aguilar Cano y nuestro fiel amigo Tomás Centeno Estrada.




 Por la mañana temprano, después de una noche en vela voy a por la vieja y mimada GPX 600 R del Team, la arranco, la subo al carrito y le lleno el tanque de gasolina, nos vamos a Guadix del tirón, una hora y media de camino más o menos.

 Ya en el circuito volvemos a ver las conocidas caras de todos los años en la Batalla y algunas otras nuevas, saludos y abrazos, buenos deseos y suerte para todos, después de pasar verificaciones y brefing empezamos a poner las cosas en su sitio y a colocar los calentadores a la GPX, y arrancarla....

 Y no arrancó....  no me lo podía creer, arrancó por la mañana perfectamente, y ayer, y antes de ayer, y durante todo este año desde la Batalla del año anterior y ahora no quería arrancar. Empezaron los nervios, ¿la causa? no lo sabemos, simplemente no arranca, el motor de arranque gira pero no arranca. hay gasolina, las tazas de los carburadores están llenas, el grifo no está atascado, los fusibles todos bien, ¿las bujías? vamos a mirar, no se ven muy bien, algo grasientas, pero producen chispa, se habrán comunicado nos dice un buen amigo de un equipo rival que nos está echando una mano a intentar arrancar la moto, voy a mirar en los repuestos y mira por donde llevo de todo menos bujías, para darme con un bate de beisbol en la cabeza mientras siga respirando. Preguntamos a otros equipos si tienen bujías y parece ser que ha sido un olvido común de todo el mundo hoy, así que mi hermano sale disparado con su coche hacia Guadix buscando donde sea unas bujías nuevas.




 

... Y no arrancó....









 La semana anterior a la GPX se le había efectuado un reglaje de válvulas y una carburación, debería ir fina, pero viendo como han salido las bujías que también eran nuevas empiezo a pensar que la moto va a volver a funcionar con continuos rateos como el año pasado.

 Mientras esperamos sin poder hacer nada la vuelta de mi hermano detecto otro pequeño problema, el soporte del  tornillo que sujeta el frontal del carenado por el lado derecho del depósito de gasolina rezuma tan volatil elemento, una leve gota que se ha llevado por delante la pintura del tanque. Vacio el mismo hasta quedar por debajo de la altura del soporte y aplico un dos componentes pensando que nos aguante para la carrera. El tiempo pasa y ya llevamos perdidas dos tandas de entrenamientos cuando mi hermano regresa con tan preciadas 4 bujías después de una serie de peripecias dignas de contar en otro artículo del blog.

 Montamos bujías, las dos centrales por supuesto con todos los problemas de mundo por pasar por encima de su ubicación todo el sistema eléctrico, manguitos de salida y entrada de agua y los largueros del chasis. Apretamos botón mágico y el motor cobra vida rugiendo fuertemente y sintiéndonos aliviados, podremos salir a carrera.


                         ....Tomás fue el conejillo de Indias...

 Debería salir yo a probar la moto, pero estoy aún algo estresado y nervioso y no tengo puesto el mono, así que montamos a Tomás en la moto para que haga de conejillo de indias, éste vuelve a la vuelta a box y me pregunta si he modificado la caja de cambios o algo porque las marchas no entran....compruebo varillaje y estribera, no veo nada raro y el cambio de la moto no se ha tocado, así que lo vuelvo a mandar a pista a probar y con las prisas y los nervios no abro el grifo de gasolina..... segundos después veo a Tomás al fondo del circuito empujando la moto, el pobre no se ha dado cuenta de mi error y piensa que la moto se ha parado por avería.

 Rápidamente salgo en busca de la comisaria a la salida del Pit y le pido que le diga por radio al comisario que hay donde se paró Tomás que le informe de que debe abrir el grifo de gasolina y arrancar sin problemas la moto, así lo hacen y Tomás emprende la marcha pero vuelve a para en box, me jura y perjura que la moto lleva el cambio al revés como las de competición, es decir, primera hacia arriba y las demás para abajo. Mosqueado por el asunto le tomo el relvo y salgo yo con la moto y en cuanto enfilo la salida del pit y quiero meter segunda observo que si, que no entran las marchas para arriba, sino para abajo, efectivamente tenemos un cambio de tipo competición.

 Me acostumbro muy rápidamente al sentido inverso de las marchas, o eso creía hasta que en la amplia paella a derechas para enfilar la contrarecta del circuito decido cambiar a una marcha más larga para llevar algo más baja de vueltas la moto y que no se me quedara corta saliendo de la curva y lo que hago es quitarle una marcha de golpe, el latigazo fue digno de enmarcarlo junto con el de Wayne Gardner en Brno '90 ...pero quiso la fortuna que no besara suelo y después de tan grande susto me encamino a box con bastante tranquilidad dispuesto a corregir la inversidad del cambio antes de que nos llevemos otro   buen susto o talegazo..

 Y aquí empezó el otro problema del día, después de darme cuenta que por error mío había colocado la sujeción del reenvío al eje del cambio al revés, por ello el llevar las marchas al revés, uno de los tornillos que sujetan la estribera se puso tonto, si lo apretaba la palanca del cambio se quedaba atorada sin movimiento, si lo aflojaba un poco se desenroscaba poquito a poquito con cada movimiento de la palanca, tras muchos cambios y pruebas conseguimos que se quedara en el sitio apretado y permitiendo los libres movimientos de la palanca del cambio, y se nos echaba la hora encima, faltaban 5 minutos para formar parrilla de salida.




.... por momentos pensé en el abandono, eran una detrás de otra...


  Saldríamos penúltimos, alguien por ahí ha tenido peor suerte que nosotros aún, y cuando encima de la moto salgo de box para formar parrilla la moto de nuevo no permite que metamos marcha ninguna que no sea la primera, la desesperación se apoderó de mí y estaba a un plis de estallar, no se como pero otra vez estábamos sin cambio. Volvemos a box empujando e informo a dirección de carrera que saldríamos desde pit a la carrera.

 Vuelvo a examinar el varillaje, estribera y cogida al eje del cambio y observo que no lo montamos en su correcta ubicación en el dentado del eje, y cuando tirábamos de marcha la cabeza de bola de la varilla pegaba con la sujeción del reposa pies de la estribera y hacía imposible el movimiento hacia atrás de la varilla cuando metíamos marchas. Lo recolocamos todo y como no el puñetero tornillo vuelve a decir que aprieta o no aprieta y perdimos otros valiosos minutos de carrera peleando con él.

 Salimos por fin a carrera, sinceramente ya no se si era Tomás o Mario quien salía, decidimos hacer tandas de 20 minutos, hacía calor, yo al menos acusaba un cansancio emocional muy fuerte y no se si la pequeña fuga de gasolina afectaría en demasía al consumo, el caso que las dos tandas de Mario y Tomás, si bien la moto fallaba un poco, resultaron bastante buenas, de chasis, amortiguación y frenos por lo menos la moto va bien, muy bien, sin quejas en ese apartado y los dos empezaron a bajar sus tiempos personales en la pista consiguiendo sus mejores registros nunca conseguidos.

 Llegó mi turno, me dolía la cabeza, en toda la mañana solo me había tomado una energética y unos bocados a una torta de anis, pero ya sabéis que cuando bajamos la visera del casco el mundo exterior es eso, el exterior fuera del casco, ya solo estás tú contigo mismo encima de tu moto y con la pista por delante a dar lo mejor que tengas. Sinceramente por momentos llegué a disfrutar encima de la moto, cuando no fallaba, claro, era frustrante que al abrir gas saliendo de curva se clavara, y que metiendo marchas larga en recta fuera a trompicones, como me di cuenta que después de reposar durante los tres minutos obligatorios del repostaje en carrera marchaba mejor, más fina, daba un par de vueltas a un ritmo más tranquilo y luego le daba otras dos retorciéndole la oreja hasta que volvía a fallar demasiado.

 También a título personal bajé mis cronos con respecto al año pasado, una pequeña alegría en tan digamos regular día. Bajé de la moto y cedí el testigo a mis compañeros y seguimos la carrera sin ninguna incidencia. Se sucedieron los demás relevos sin problemas algunos y llegamos a la última hora de carrera con Tomás pilotando y un ultimo repostaje por hacer, como no quería echarle gasolina de más para acabar la carrera alargamos su tiempo en pista, cuando cogió la moto le puse el grifo en abierto y le dije que cuando entrara la reserva avisara al pasar por meta y haríamos el relevo, yo calculé que tendría que tener para hacer 25 minutos, tiempo máximo que le daríamos sin que él avisara. No se si no nos entendimos o no me expliqué, porque le pusimos BOX a Tomás a los 25 minutos en pista, que cuando paró eran cerca de 27 y cuando le pregunté me dijo que ya le había puesto la reserva hace un par de vueltas, si lo llegamos a dejar media hora en pista se hubiera quedado sin gasolina seguro.



                          .....¡SOMOS BATALLA!...

 Falta algo menos de media hora para acabar la Batalla y empiezo el último relevo, piloto la moto a 3/4 del gas, si abro más los fallos que creo son de corriente se acentúan. Extrañamente estoy relajado, no tengo a nadie por delante y en un par de vistazos rápidos no veo a nadie por detrás demasiado cerca, así que me concentro en hacer bien los puntos pendientes que tengo en este circuito en lugar de pilotar a modo on-off. Me noto fluido y que las cosas me salen más o menos medio decentes o como quería que me salieran, el curvón de derechas del fondo del circuito ya le he pillado el sitio para no pasar por la zona bacheada cuando abres gas, y la doble curva de entrada a meta creo que ya soy capaz de tomarla de una sola tirada, mi buen rollo con la moto se acaba cuando en la gran paella de derechas que da salida a la contrarecta el neumático delantero me da un par de avisos, no me extraña, con esta son tres batallas disputadas y dos días de entrenamientos, el pobre ya está cerca de su fin (aunque presenta aún goma en sus flancos), una cosa que se es  de esta carrera es que en la ultima media hora de Batalla los neumáticos siempre bajan de rendimiento apreciablemente, empezando a tener problemas para parar la moto en fuertes frenadas y sufriendo algún pequeño deslizamiento  abriendo gas, pero nunca me habían dado los Continental ningún aviso de delante, pero claro, son tres años de batalla encima que tienen. 

 Volviéndome a concentrar para conseguir otra vez el ritmo fluido que tenía me cazan un par de motos, una de ellas la XR de las Féminas, al mismo tiempo noté un notable olor a gasolina capaz de apreciar a pesar de la situación de pilotaje que nos encontrábamos, y pensé que tenía una fuga o algo raro en la moto aunque esta seguía andando como lo llevaba haciendo toda la carrera, es decir, fallando, pero sin ir a más. Entonces siguiendo la estela de la Honda me llevé otro buen susto al irse otra vez la rueda delantera a su antojo, pero lo entendí enseguida, la Honda XR tiraba gasolina en marcha, así que corté gas para dejarla ir, bueno para ser exactos se hubiera ido de todas formas, así que lo dejamos en que corté gas, y cuando quise volver a pillar el ritmo me encontré la bandera a cuadros, habíamos terminado, lo habíamos vuelto a conseguir contra viento, marea, unas bujías y una estribera, otra Batalla más al bolsillo.




FOTO PARA LOS PATROCINIOS...

 







 Se soltaron los nervios y angustias y llegaron los abrazos, besos y cervezas, el Team Cano había vuelto a acabar la Batalla ¡SOMOS BATALLA!.

 Siempre se suelen dar las gracias al acabar un articulo o post de este tipo de aventuras a los patrocinadores y amigos que han hecho posible esta aventura, pero los patrocinios somos nosotros mismos y los amigos también, pero quiero darles las gracias a todos los amigos y amigas que vinieron a vernos y apoyarnos y a los que lo hicieron desde la lejanía mediante redes sociales.

 Pero quiero darle las gracias en especial a mi media alma, a mi esposa, mi amiga, mi amor y mi vida, que estuvo ahí todo el día observando, atenta a lo que me hiciera falta, apoyándome desde su puesto, ya fuera de pie en el muro al borde de pista, sentada en su silla en el box  o dando vueltas alrededor nuestra. Su sola presencia ya conseguía que no me pusiera nervioso en exceso cuando nos torturaban los problemas. 

 Gracias amor, te quiero!!.